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Banco de España: economicismo y pandemia

Por Albino Prada. Publicado originalmente en Infolibre

En el documento elaborado este mes de septiembre por el Banco de España, sobre lo que denomina escenarios macroeconómicos para la economía española, no existe una sola referencia a las palabras muerte, fallecidos o muertos, pero sí a pandemia, emergencia sanitaria, desarrollos epidemiológicos adversos, evolución epidemiológica, etc. Es esta una primera señal de cómo sus autores construyen un relato —antes decíamos manipulación— de la realidad.

En su documento parten de que: “La necesidad de aplicación de medidas de contención de la pandemia desaparecerá hacia mediados de 2021” (por vacuna o tratamiento), lo que al mismo tiempo “conduce a descartar la materialización en el tercer trimestre del año del escenario de recuperación temprana” que formulaban en su documento del pasado junio.

Entonces estimaban una caída del -9 % del PIB en 2020, de darse esa recuperación temprana, algo que con los datos del INE para la primera mitad del año (caída del -22 % en el segundo trimestre) se habría evaporado por el confinamiento y el estado de alarma necesario para evitar el colapso de las UCIs hospitalarias en la primera ola de la pandemia. Un escenario optimista que el Banco de España suprime ahora en septiembre. De cajón.

Sin embargo, sorprendentemente con lo que estamos viviendo en esta segunda oleada del covid-19, también deja de considerar ahora un escenario de riesgo que sí se contemplaba en junio. Leíamos entonces en su página 5:

“La situación de enorme incertidumbre actual no permite descartar escenarios de riesgo más desfavorables. En concreto, aunque el conocimiento alcanzado sobre el comportamiento de la enfermedad está avanzando con rapidez, existen todavía aspectos relativamente desconocidos que podrían conducir a una evolución epidemiológica más adversa, lo que a su vez daría lugar a efectos más persistentes sobre la actividad económica. Para captar estos riesgos se ha construido un escenario «de recuperación muy lenta», caracterizado por episodios intensos de nuevas infecciones, que requieren confinamientos estrictos adicionales, y por la presencia de canales financieros que amplifican la perturbación real y provocan que sus efectos tengan un grado de persistencia notablemente más elevado. En este escenario de riesgo, el retroceso del PIB llegaría hasta el – 15,1 %”.

Es inútil que el lector busque este escenario en su informe de septiembre. Ahora el informe se limita a desglosar el escenario que en junio llamaba de recuperación gradual que se desdobla en dos: 1 (rebrotes limitados) y 2 (rebrotes frecuentes). Si así fuese, el PIB solo se movería entre una caída del -10,5 % y el -12,6 %. Y nos olvidamos del -15,1 % del escenario de riesgo.

Los dos escenarios actuales del Banco de España

ESCENARIO 1, rebrotes limitados: “Se contempla la aparición de nuevos brotes que, sin embargo, requerirán solamente de medidas de contención de ámbito limitado, desde el punto de vista tanto geográfico como de las ramas afectadas, por lo que causarían alteraciones adicionales relativamente limitadas de la actividad económica. En particular, se considera que las consecuencias de estas medidas de contención afectarían de forma directa a las ramas vinculadas al ocio y la hostelería (y, desde el punto de vista de la demanda, al turismo) e indirectamente al resto de las ramas productivas, a través de los efectos arrastre”. Caída del PIB: -10,5 %.

ESCENARIO 2, rebrotes frecuentes: “Una mayor intensidad de los nuevos brotes de la pandemia, que, sin embargo, no llegarían a precisar de la aplicación de medidas de contención tan estrictas y generalizadas como las que estuvieron en vigor antes del inicio de la desescalada, pero sí de limitaciones que, además de perjudicar con mayor intensidad a la actividad de las ramas de servicios en las que la interacción social desempeña un papel más importante, afectarán también de forma directa a otros”. Caída del PIB: -12,6 %.

Es para mí un enigma por qué ahora ya no se contemplan los confinamientos estrictos adicionales y estados de alarma parcial. Lo que supone, de rebote, nada menos que excluir ahora el riesgo de colapso de las UCIs, que fue lo que motivó los confinamientos de la oleada anterior (y que, aun así, no impidieron miles de muertes indignas en nuestras residencias de mayores).

Pero si el Banco de España lo dice y lo ve así, no pocos dirán que la cosa va a misa. Y a muchos les temblará la mano para entrar en un escenario que el Banco de España ni siquiera considera. Un escenario que supondría, según sus propios cálculos de julio, un deterioro del PIB de tres puntos suplementarios sobre su actual escenario 2. Treinta mil millones de daños económicos, a cambio de evitar un colapso de las UCIs por segunda vez y miles de muertes indignas.

El informe ya no contempla esa disyuntiva, pero es que, como decía al inicio, el informe nunca habla de muertes. Tiene estas cosas el querer meter la tozuda realidad en un escenario-teatrillo tecnocrático. Lo que explica que, por un lado, uno no encuentre en el informe ninguna autocrítica sobre el ritmo de la desescalada y desconfinamiento de comienzos de verano y que, por otro, no se haya hecho en Madrid hasta ahora lo que sí se hacía en ayuntamientos pequeños de nuestro país: confinamientos estrictos adicionales.

Muy fuerte la cosa. Cierto quemás adelante, por si las moscas, los redactores del informe se curan en salud. Pásmense: “Sin embargo, la materialización de escenarios potencialmente más desfavorables, que comporten la necesidad de introducir limitaciones de mayor calado, no puede ser descartada”.

Un buen ejemplo este de cómo se manejan incertidumbres como si fueran riesgos: ignorando lo que desconocemos. No le damos ni el estatus de escenario. Algo así como si los expertos del Banco de España hubiesen dado con una fórmula mágica que les permitiese transformar una colosal incertidumbre en un riesgo. Con la fórmula de las probabilidades de ese “potencialmente”.

Para el Banco de España no es ya un escenario la posibilidad y necesidad de confinamientos estrictos y generalizados. Es lo que tiene confundir riesgos con incertidumbres de forma reiterada. Y es así como el economicismo de consultoría se desliza hacia el ecocinismo… O hacia cosas peores.

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Albino Prada es miembro de ECOBAS y de Attac, acaba de publicar el ensayo “Caminos de incertidumbre. Tecnologías y sociedad” (Catarata, 2020)

ATTAC no se identifica con las opiniones expresadas en los artículos que son responsabilidad de los autores de los mismos.

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