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Colapsistas, anticolapsistas y capitalismo verde

Publicado originalmente en ecologistasenaccion.org

El autor del texto recorre los debates que se han producido el pasado otoño en torno al “colapsismo» a partir de un artículo publicado en El País. Diferentes autores han participado en el mismo con visiones antagónicas que enriquecen la reflexión en los ámbitos del ecologismo. Lo que late en el fondo del debate es el dilema del decrecimiento o del crecimiento verde.

Ángel Encinas Carazo. Redacción. Revista Ecologista nº 115.

No era un debate nuevo, pero el verano pasado se extendió con fuerza en los medios de comunicación a partir del reportaje de Clemente Álvarez en El País, “El discurso del colapso divide a los ambientalistas”1https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2022-08-09/el-discurso-del-colapso-divide-a-los-ambientalistas.html. También está aquí: http://www.pensamientocritico.org/wp-content/uploads/2022/08/Alvarez-sep-2022.pdf. El autor habla del “colapso” como el discurso que divide a los que él llama “ambientalistas”. De una parte, estarían los “colapsistas”, con autores como Antonio Turiel, Alicia Valero o Margarita Mediavilla, y de otra, un grupo del que forman parte Emilio Santiago Muíño, Héctor Tejero, Pedro Fresco, Eloy Sanz, Juan Bordera y Andreu Escrivà, para los que no encuentra un término que los identifique, solo su rechazo del “colapsismo” por apocalíptico, catastrofista o paralizante.

Para Clemente Álvarez el colapsismo defiende que “la única forma de evitar el desastre es reducir el consumo de forma drástica”. Curiosamente, el grupo que cuestiona el “colapsismo” no cuestiona la reducción del consumo, sino lo que interpreta como una visión apocalíptica y desmovilizadora del “colapsismo”, a la vez que apuesta por distintas variantes del posibilismo político con una transición energética acelerada.

El uso del término “colapsista” para definir la posición más radical, en lugar de otros más ajustados como “decrecentista”, y las acusaciones que le acompañan es la que enciende el debate en las redes, en el que participan al principio, entre otros, Emilio Santiago, Antonio Turiel, Jorge Riechmann y Luis González Reyes. Posteriormente, Jorge Riechmann amplía la reflexión en su web con “unas pocas observaciones sobre “colapsismo”2http://tratarde.org/unas-pocas-observaciones-sobre-colapsismo seguidas más tarde por “Algunas notas adicionales sobre “colapsismo”3http://tratarde.org/algunas-notas-adicionales-sobre-colapsismo, en las que recuerda la desnaturalización del Ecologismo de Die Grünen, el partido verde alemán, como referencia básica para apuestas “optimistas” de los partidarios del Green New Deal.

Emilio Santiago Muiño le responde con el extenso artículo en dos entregas: “No tenemos derecho al colapsismo. Una conversación con Jorge Riechmann 4Primera parte. Segunda parte. Frente al decrecimiento, que considera una idea de poco recorrido en el panorama político existente, Emilio Santiago apuesta por lo que llama una “economía estacionaria” al final de un rápido proceso de implantación de instalaciones renovables. Para él los datos que aporta la ciencia, argumento fundamental para los que sigue llamando “colapsistas”, no se pueden extrapolar mecánicamente al ámbito de las ciencias sociales y del juego político.

De arriba abajo, Margarita Mediavilla, Jorge Riechmann, Adrián Almazán, Alberto Garzón, Alicia Valero y Antonio Turiel. Ilustraciones: Andrés Espinosa.

En un interesantísimo intercambio de alto nivel que rehuye la descalificación personal, Jorge Riechmann le responde semanas después con “El descenso energético (y la necesidad de decrecimiento): implicaciones para las transiciones ecosociales. Continuación del debate con Emilio Santiago Muíño5https://contraeldiluvio.es/el-descenso-energetico-y-la-necesidad-de-decrecimiento-implicaciones-para-las-transiciones-ecosociales-continuacion-del-debate-con-emilio-santiago-muino, en el que cuestiona las soluciones energéticas del “capitalismo verde” que está implementando la UE, para insistir en que la única salida es apostar por un rápido decrecimiento “con niveles inéditos de igualación social” que nos lleve a una “sociedad poscapitalista energética y materialmente austera”.

Con este intercambio respetuoso de ideas y propuestas quedan delimitadas las dos posturas: la del posibilismo político del llamado Green Deal en todas sus vertientes, y la que apuesta por el decrecimiento, término del que rehuyen en el debate los posibilistas en lugar del que les da más juego para el despliegue de sus argumentos, es decir, el colapso.

Yayo Herrero: “Detesto los estériles debates entre los catalogados como colapsistas y los calificados como newgreendealistas (…). Las mayores diferencias se establecen en torno a los ritmos y las estrategias sociales, políticas y/o electorales para lograrlo. Pues bien, no hace falta ponerse de acuerdo en todo”.

Muy pronto se incorporan nuevas voces al debate, como María Corrales Pons 6“La angustia del colapso” o Yayo Herrero, quien en “Contra el capitalismo del desastre”7https://ctxt.es/es/20220801/Firmas/40556/yayo-herrero-carta-a-la-comunidad-crisis-eco-capitalismo-cambio-climatico.htm apuesta por el encuentro entre unas y otras posturas: “Detesto los estériles debates entre los catalogados como colapsistas y los calificados como newgreendealistas (…). Las mayores diferencias se establecen en torno a los ritmos y las estrategias sociales, políticas y/o electorales para lograrlo. Pues bien, no hace falta ponerse de acuerdo en todo”. Conviene no olvidar el papel que ha asumido Yayo Herrero en el proyecto político de Yolanda Díaz y el documento generado bajo su coordinación: “Sumar para una Transición Ecológica Justa en España”8Sin difusión pública en el momento de redactar estas líneas.

En paralelo al debate, y en un claro intento de lo que muchos llaman ya como “batalla por el relato” en el movimiento ecosocialista, aparece el primer número de la revista “Corriente Cálida”9https://corrientecalida.com, y en ella un artículo firmado por Emilio Santiago Muíño, Jaime Vindel y César Rendueles, “Colapsismo. La cancelación (ecologista) del futuro”10https://corrientecalida.com/colapsismo, en el que apuestan por el posibilismo de un final abierto, dado que “hay una enorme cantidad de variables políticas y sociales genéricas tremendamente importantes que podrían modular ese proceso” de crisis energética y colapso.

Posteriormente, el coordinador de IU y ministro de Consumo, Alberto Garzón, entró en el tema con un interesante y muy trabajado artículo: “Por un socialismo dentro de los límites planetarios”11https://la-u.org/por-un-socialismo-dentro-de-los-limites-planetarios Véase también en la Revista 15/5/15: Entrevista con Alberto Garzón y Eva García sobre la evolución de IU hacia el Decrecimiento. https://www.15-15-15.org/webzine/2022/05/12/entrevista-con-alberto-garzon-y-eva-garcia-sobre-la-evolucion-de-iu-hacia-el-decrecimiento .

En él trata de terciar en el debate haciendo ver “la confusión que generan dos entidades distintas: el colapso-como-diagnóstico y el colapso-como-discurso”, llegando a la conclusión de que “la trayectoria actual de la sociedad humana nos empuja hacia el colapso”, por lo que hay que desarrollar “discursos que eviten horizontes derrotistas o faltos de esperanzas”. Curiosamente, sin embargo, el concepto tabú de “decrecimiento” no aparece por ninguna parte en claro retroceso respecto a posicionamientos anteriores de enorme relevancia tratándose de una fuerza parlamentaria con presencia en el Gobierno.

En diciembre Jorge Riechmann “reescribe, unifica y actualiza» en un nuevo artículo lo que ha venido escribiendo: “Una ofensiva «anticolapsista”12https://vientosur.info/una-ofensiva-anticolapsista/. Por su parte, Luis González Reyes, que solo había entrado en el debate en sus primeras fases, apostilla en Twitter el artículo de Riechmann con una reflexión “muy personal”13https://twitter.com/luisglezreyes/status/1604015875014950912?s=20&t=hPOrkg8MN1gX_FXsE_JvPQ sobre el debate, exponiendo su sospecha de que con el debate planteado se esté buscando la construcción de “una hegemonía dentro del movimiento ecologista alrededor del paradigma del Green New Deal”, y apostando por evitar los bandos y sumar ideas desde el diálogo enriquecedor y no la discusión y el enfrentamiento.

Adrián Almazán: “El objetivo de la polémica sobre el colapso es conseguir la hegemonía del Green New Deal en el movimiento ecologista, para lo que es necesario erosionar la legitimidad de las voces y estrategias hoy dominantes, englobadas en el marco del decrecimiento».

Ciertamente en el seno del Ecologismo, y particularmente en el de Ecologistas en Acción, el debate entre las dos posturas está muy vivo, plasmándose en asuntos muy concretos como el debate sobre despliegue de las macroinstalaciones solares y eólicas, terrestres y marinas. Frente a la postura más crítica y decrecentista (“renovables sí, pero no así”), coincidente en buena medida con la plataforma/alianza ALIENTE 14https://aliente. org/, Daniel López Marijuán15Daniel López Marijuán: El debate sobre la transición energética en los movimientos sociales: discrepancias y coincidencias expresa los planteamientos del Green New Deal y el despliegue de los fondos Next Generation.

Científicos por el decrecimiento

Por las mismas fechas (diciembre 2022) apareció en la revista científica Nature un importante artículo de Jason Hickel, Giorgos Kallis y otros seis científicos sobre el decrecimiento: “El decrecimiento puede funcionar: así puede ayudar la ciencia” 16https://vientosur.info/el-decrecimiento-puede-funcionar-asi-puede-ayudar-la-ciencia/.

El 28 de diciembre irrumpe (más que “entra”) en el debate Adrián Almazán17Adrián Almazán “El “anticolapsismo” y el debate como estrategia (populista)” denunciando que “el objetivo de la polémica sobre el colapso es conseguir la hegemonía del Green New Deal en el movimiento ecologista”, para lo que “es necesario erosionar la legitimidad de las voces y estrategias hoy dominantes, englobadas en el marco del decrecimiento». Su tesis básica es que «la oleada “anticolapsista” (que por su virulencia y relativa uniformidad de argumentario sugiere cierta concertación) supone una ejercicio práctico de estrategia populista en el interior del movimiento ecologista.» Coincidiendo con todos los que denuncian la etiqueta «colapsismo» (en lugar de “decrecentistas” o, como mucho, «colapsólogos»), Almazán denuncia que » se está construyendo una noción, la de “colapsismo”, en la que prácticamente nadie que defienda o haya defendido la noción de colapso encaja”.

Por último, y cerrando el año, el periodista berciano Germán Valcárcel publicaba un interesante artículo, donde denuncia que “en el momento donde las tesis decrecentistas empiezan a ser escuchadas por cada vez más personas surja de forma tan cruda y maniquea el debate, es buena muestra de que el miedo de esa izquierda electorera y de algunos sectores ecologistas a que las medidas necesarias para enfrentar la crisis ecológica, climática y energética alejen de las urnas a su base social de clase media, progres y consumistas”18Germán Valcárcel Mentiras renovables.

El debate sigue abierto. Como dice Yayo Herrero, “hay tanto, tanto, por hacer que seguro que al menos parte del camino lo podemos caminar con otros diferentes y, si no es así, no pasa nada porque esos caminos sean paralelos.”